viernes, 5 de junio de 2015

Rebelión en la granja, de George Orwell

Una de las preguntas más violentas que se pueden hacer a los amantes de la lectura es la siguiente: ¿cuál es tu libro favorito? Para combatir esa afrenta, lo mejor es ser capaz de buscar subterfugios que nos permitan escapar airosos y no comprometernos demasiado con nuestros gustos, ni dejar en mal lugar a las deliciosas lecturas que están por venir. Por lo que he decidido responder a esta cuestión con otra pregunta: ¿de qué década? 

Tras leer Rebelión en la granja en apenas cuatro días no podía dejar de pensar que acababa de leer una fábula inteligente y fascinante. "¡Es mi libro favorito!", repetía para mí y en voz alta mientras pasaba páginas con entusiasmo y voracidad, y creía firmemente que no podría evitar terminarlo y empezarlo de nuevo inmediatamente. Para no caer en un éxtasis desmedido, diré simplemente que, de no ser desbancado por próximas lecturas, Rebelión en la granja es mi novela favorita europea de la primera mitad del siglo XX. Así no me cojo las manos.  

Emociones al margen, me gustan los libros valientes. Y de este libro podrán decirse muchas cosas, sobre todo si comprendemos que debe leerse necesariamente en clave política, pero nadie le puede negar a Orwell una tremenda valentía y un profundo compromiso con la capacidad crítica de las personas y de los Estados. En el prólogo escrito por él mismo para este libro, titulado "La libertad de prensa", el periodista plantea la siguiente duda: 

"El tema que se debate aquí es muy sencillo: ¿Merece ser escuchado todo tipo de opinión, por impopular que sea? Plantead esta pregunta en estos términos y casi todos los ingleses sentirán que su deber es responder: "Sí". Pero dadle una forma concreta y preguntad: ¿Qué os parece si atacamos a Stalin? ¿Tenemos derecho a ser oídos? Y la respuesta natural será: "No". En este caso, la pregunta representa un desafío a la opinión ortodoxa reinante y, en consecuencia, el principio de libertad de expresión entra en crisis".


Una reflexión valiente.

Sobre el argumento hay poco que decir, no tanto así sobre sus lecturas históricas o políticas. En una granja se organiza una rebelión que parte de los principios utópicos del socialismo, pero que finalmente acaba por demostrar que la corrupción se instala en las altas esferas del poder sea cual sea el régimen establecido y su origen. Los animales, liderados por los cerdos, expulsan a los humanos de la granja y se encargan de la gestión de la misma mientras aseguran que ya son dueños de su destino. Pero los cerdos se van haciendo cada vez con mayores parcelas de poder hasta llegar a someter al resto de los animales más de lo que había hecho el granjero Jones en sus días al frente del lugar. Este sometimiento se logra mediante la manipulación y la propagación del miedo al regreso de los humanos. Los cerdos consiguen una granja próspera gracias al trabajo del resto de animales, pero los beneficios recaen exclusivamente en ellos, los cerdos tiranos que no dudan en saltarse las normas por ellos mismos impuestas a caballos, gallinas...

A través de los distintos animales de la granja Orwell dibuja un panorama social que parece pervivir en muchas sociedades occidentales, tiránicas a pesar de la democracia. Squealer es uno de los cerdos, lugarteniente del líder Napoleón, que se encarga de convencer a los demás animales de lo imposible a través de acertados discursos oportunistas. Con los perros Orwell habla de la educación. Separó a la primera camada de perros nacida en su mandato de su familia para educar a los cachorros en solitario. Eso hizo que tuviera unos gaurdianes fieles capaces de matar por él si fuera necesario. El rebaño de ovejas pronto asimila bien las nuevas normas de la granja y son las primeras en corear los lemas impuestos por Napoleón en cuanto tienen la menor ocasión. Moses, el cuervo, representa la religión. Asegura a los animales que existe un lugar maravilloso lleno de azúcar y reposo en el que aliviarán los pesares que el duro trabajo les ha provocado en la vida. La sucesión de animales y de lo que representan completa una alegoría llena de sátira y de inteligencia sencillamente genial.

Me gusta completar el reto de Neus con textos imprescindibles como Rebelión en la granja. Por cierto, el reto queda como a continuación detallo.No tengo nada pensado para continuar porque estoy con lecturas academicistas entre manos. Se admiten sugerencias. Un saludo para todos. 



A
G
U Una pareja, Emmanuèle Bernheim
A
Chulas y famosas, Terenci Moix
A
T
E El señor de las moscas, William Golding


C
Ó
S
M Mareas y marmullos, Víctor Álamo de la Rosa
I Instrucciones para salvar el mundo, Rosa Montero
C
O Orwell, George, Rebelión en la granja

4 comentarios:

  1. Tengo muchas ganas a leer ese libro
    un beso

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    1. Yo repetiré seguro, más pronto que tarde. Gracias por leer y comentar. Un beso ;)

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  2. qué ilusión que lo hayas usado para mi reto!
    Yo precisamente lo acabo de leer y encuentro que es un libro o relato -ya que no es muy largo- imprescindible.. me gustó muchísimo
    luego me puse con el de 1984 y acabé emocionada.. es duro, pero muy interesante
    y propuestas.. pues no sé qué decirte, ¿qué tipos de libros disfrutas más?
    un beesote

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    1. Hola. Pues me atrevo a decir que cualquier tipo de libro salvo novelas romántica en plan Danielle Steel y similares. No me importa género ni nacionalidad. Acepto más, claro, pero 1984 ya es una buena sugerencia. :*

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